TRACEY EMIN

“Descubrí que la vida tiene que ser editada para continuar”. – Tracey Emin

1. ‘La pasión de tu sonrisa’ (2013) insinúa una estrecha relación entre ella y el espectador. – La sonrisa de quién? Qué indica la pasión? – que invitan al espectador a reflexionar sobre la naturaleza de la vida emocional, a preguntarse qué es lo que nos impulsa, a encontrar lo que nos excita e inspira.

Emin ha utilizado el neón como medio desde principios de la década de 1990. Su método consiste en yuxtaponer un texto escrito a mano, sencillo e íntimo, con una forma que tradicionalmente tiene fines más comerciales o utilitarios. Sus tubos de luz de color pastel, doblados para imitar la letra de la artista, deletrean pensamientos y sentimientos iluminados: pasiones, declaraciones de amor, esperanzas, decepciones y temores, o a veces insultos. 

La pasión de tu sonrisa de Emin, junto con sus otras obras de neón, emplea un texto que parece autobiográfico y conversacional.

2. ‘There Was A Moment’ (2019)

Presentó esta obra en su primera exposición tras ser diagnosticada de cáncer. “Toda la muestra trata de las cosas que notas cuando estás enamorado”, dice, subrayando que no debería confundir esos elementos con estar enamorado. “La lluvia es hermosa cuando estás enamorado… Se trata de entender esos pequeños puntos, las cosas pequeñas”.

3. Autorretrato censurado de la exposición “Tran sexual express’ 2001

4. “Autorretrato, 12.11.01” (para Parkett 63)

En esta serie de retratos para la revista Parkett, Tracey utilizó una única impresión en color de una Polaroid original, todas las imágenes tomadas el mismo día. No tiene secretos, se expone completamente, puedes ver que no hay esqueletos en su armario porque la puerta del armario está abierta y eres bienvenido a mirar dentro. Su arte no es un registro de la emoción, sino el guiso caliente de la emoción tal y como sale del corazón: la ira, el dolor, la confusión, la desolación, ocasionalmente la felicidad, siempre con la pregunta implícita “¿Qué está pasando aquí?

Exhibicionista, titular de la Orden del Imperio Británico, provocadora, niña terrible del arte contemporáneo, infantil, miembro del grupo de Jóvenes Artistas Británicos, vacía… Así es Tracey Emin, una artista que revolucionó el arte del nuevo milenio con su “basura pretenciosa”.

Estudiaba pintura, pero trabajaba en otros medios. Tuvo una vida muy tormentosa y la utilizó para crear.

Ya sea una confesión sincera, desnuda y verdadera, o una pataleta artística sin talento, la obra de Tracey Emin, nos guste o no, es una de las protagonistas del arte actual.

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