En el País de las Gorgonas

Es muy posible que mi primera obsesión creativa haya sido la figura. Desde hace más de diez años me ha interesado encontrar en la persistente también, ha sido la exploración dirigida a las cualidades de la superficie pictórica, es decir, a la piel del cuadro. Puede argumentarse que, a pesar de que se nos educa en el tabú de su intocabilidad, la pintura es piel y en el eros de desearla, radica su mayor poder.

Como en buena parte de mi trabajo anterior, los cuadros que conforman gorgon, son un acto de equilibrismo entre la profundidad virtual y la profundidad material de esta epidermis.

En mi infancia y juventud, me enorgullecía recordar vívidamente el sueño de cada noche y, aunque pronto para mí la noche dejó de ser sinónimo de sueño, la memoria persistió así por largo tiempo. Pero al pasar de los años, esa memoria en general ha perdido el brillo de la primera mitad de la vida, y las impresiones que conservo de mis sueños no han sido la excepción, debilitándose con cada despertar.

Justamente una de las últimas visiones que rebasaron ese umbral, fue la que hace unos cuatro sentidos: un lugar done la única esperanza de la carne es ser devorada por creaturas hermosas y terribles. Ahí estaba el anhelado equilibrio entre el horizonte y la figura. Ya roto el hechizo de Morfeo, con urgencia esbocé los rasgos de lo que el sueño había traído; pero aquel impulso no llegó entonces al lienzo.

Un par de años después, el destino trajo bajo el cielo de México una divina criatura seguramente la encarnación de aquella que había soñado quien, además, disfrutaba mucho dibujar y me concedió el honor de ver su cuaderno, donde apareció la efigie de Medusa y así volví a encontrarme con la mirada de la gorgona.

Por eso desempolvé el boceto y le prometí que lo pintaría.

Hiram Alarcón

Misericordia​

2020-21 Acrílico y óleo sobre tela 100 x 100 cm​

Aidrociresim​

2021 Acrílico y óleo sobre tela 100 x 100 cm

Anogrog​

2021 Acrílico y óleo sobre tela 100 x 100 cm​

Gorgona I

2020 Acrílico y óleo sobre tela 100 x 100 cm

Bizancio II

2021 Acrílico, carbón y óleo sobre tela 100 x 100 cm

Oicnazib​

2021 Acrílico sobre tela 100 x 100 cm

La exposición estará abierta desde el día 29 de Octubre hasta el día 19 de Noviembre. Los esperamos para el cóctel de apertura, junto con el artista el día 30 de Octubre a las 19:00h. en Espació Unión.
Unión 221, Escandón I Secc, Miguel Hidalgo, 11800 Ciudad de México, CDMX
Para visitas personales, por favor programarlas a través de: stefanie@artwillsave.us
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Hoja de Sala

El artista mexicano Hiram Alarcón inicia su carrera en 2006 en Italia, con la primera exposición en Trame, en el Palazzo Comunale di Corciano, en Perugia. En su obra se puede apreciar la diversidad y variedad de técnicas que muestran distintas facetas y etapas del artista. Hiram estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM, posteriormente en la Accademia di Belle Arti “Pietro Vannucci” di Perugia y en la Academia San Carlos de la UNAM. “Bacon habló recurrentemente a Sylvester sobre la importancia del caso en la pintura y yo estaba relativamente fresco de aquella lectura, pero en realidad no pensé en eso sino hasta después de haber dado las pinceladas que completaron una imagen muy distinta y más fuerte a la que yo había concebido. Me parece que esta es precisamente la diferencia entre dos cuadros que cimentaron mi pintura: Edipo y Constanza. Si ambos tienen en común la urgencia y el ritmo acelerado, Edipo nació de una visión y no de una imagen clara, mientras que la imagen clara de la que nació Costanza se transformó en una visión muy alejada de esa claridad original. En ambos casos fui mucho más un medio que un principio en el ser de la pintura. Pienso que estos dos cuadros son casos paradigmáticos que han determinado mi forma de pintar: el cuadro desesperado y el cuadro fortuito.”

Hiram Alarcón